La otra Argentina

Después de tanto tiempo de espera por fin llegué a Argentina. Con esa misma ansiedad con la que un día tracé la ruta de mi viaje y me puse como objetivo llegar al país gaucho, entraba ahora por el norte en la frontera con Bolivia.

Desde muy pequeño siempre quise conocer la Argentina y es que para mí este no era un país desconocido. Desde que recuerdo siempre he tenido entre mi música un artista de este lado del continente y no le he perdido la pista al torneo argentino de fútbol. Además, siempre tengo uno que otro amigo que me cuenta de sus experiencias por estas tierras y de la falta que le hace comerse un buen pancho.

He escuchado y me han contado mucho de Buenos Aires: sus calles, su gente y sus costumbres; que parecen más de un pedazo de Europa que se que se intentó armar en América, que de una verdadera ciudad Latinoamericana. Y de esa misma manera imaginé que me iba a encontrar todo el resto del territorio. Pero para mi sorpresa, a medida que iba avanzando por el nordeste argentino (Jujuy, Salta, Tucumán) empezaba a encontrar paisajes y costumbres cada vez más familiares que me daban la sensación de aún seguir en Suramérica.

Pensaba que Argentina sería un paréntesis en mi camino por el sur o, por lo menos, así me lo habían pintado aquellos que ya lo habían visitado, pero no fue así. Aunque en un contexto diferente, de tierras áridas y bajas montañas, la gente del cono sur tiene las mismas alegrías y angustias que aquel que vive en los Andes.  Volví a ver las mismas tierras cercadas, las casas a medio terminar y las grandes haciendas repletas de ganado que había dejado de ver en Bolivia.

Acostumbrado siempre a la idea del porteño y a la cosmopolita Buenos Aires se me olvidaba que, al igual que el resto de países en Latinoamérica, Argentina también tiene un pasado español. Por medio de sangrientas batallas también logró consolidar una nación de criollos y esclavos que bastante se parece a los demás países del continente. Sin olvidar un pasado indígena que, aunque ha intentado borrar, se niega a desaparecer.

Esta mezcla que encontré en el norte me permitió ver otra Argentina, una que tal vez no sale por Canal 13 o Telefé y que tampoco ha podido ver el que vino y no se atrevió a salir de la capital. Me llevo los mejores recuerdos de estos nuevos paisajes con los que me topé de este lado de la Argentina, de esta otra Argentina.

Anuncios

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. miguel dice:

    Este país se ha transformado cada día con su gente su cultura personas que visitan nuestras tierras siempre encuentran un lugar familiar en donde las personas que habitan estas tierras también en su mesclas de culturas de otra tierra , buenos aires es también una de las capitales que más gente recibe del extranjero o mejor decir de otras tierras y uno aprende de ellos como nosotros e esas persona que traen diferentes cultura ya sea en su forma de hablar de comer e incluso de como llaman a las cosas . Cada parte de nuestro país trae esa cultura y da a conocer conocimientos para que uno crezca como ser humano persona de bien en todo sentido de la palabra y encuentra gente que se adapta y ve de otra forma su crecimiento hacia su cultura. Gente especial que lleva adentro sabor latino, creyentes del saber y del aprender de estas tierras.

    1. Claro que si Miguel, eso es lo que me tiene tan contento de estar por tú país porque descubrí muchas más cosas de las que esperaba encontrar! Muchos saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s